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El iniciador
de la obra D. Miguel Martinez, nació en Zaragoza
el año 1811. Se establece en Madrid, donde le
adjudicaron el puesto de Capellán predicador y
penitenciario de la Bóveda de San Ginés. Es un sacerdote
ejemplar, inteligente y de grandes dotes humanas. En
1848 le encargaron de Chamberí, que era un
barrio de labriegos, dispersos
por minúsculos altozanos. Pronto este Barrio
conseguirá la fama de ser el más castizo de Madrid.
Tras una charla entre algunos
contertulios que frecuentan este lugar, en Junio de
1851, uno se lamenta de tener una hija
enferma y no contar con quien la cuide.
D. Miguel, hombre sensible, un poco romántico y soñador,
a quien nada se le pone por delante, cuando se trata de
la gloria de Dios, se embarca en la "aventura" de Fundar
un Beaterio y con siete mujeres que se
dediquen a cuidar a los enfermos, sobre todo a los
pobres, les ayuden en necesidades extremas y que sea en
sus casas;
sin cobrar nada, habrán de contentarse con las limosnas
que les den y los donativos de personas piadosas.
Tendrán que salir solas de noche por las calles.
D. Miguel siente gran devoción a la Virgen de los
Dolores. Al igual que los siete Servitas, fundados en
Florencia y dedicados a extender la devoción a nuestra
Sra. de los Dolores, quiere que sean siete y la
Fundación el día 15 de Agosto.
El Iniciador cuenta con seis, le falta la séptima y
solo faltan unos días para y no se ha decidido
por la séptima. Nos dicen las crónicas que solo faltan
cinco días para la fecha en que D. Miguel quiere iniciar
la Fundación, cuando aparece la joven de 25 años: Manuela Torres Acosta; de familia humilde, sin
grandes apariencia. D. Miguel la oyó sin demasiado
entusiasmo, pero es aceptada y con las siete comienza la
andadura del Instituto de Siervas de María.
El día 15 de Agosto de 1851, en la C/ del Castillo -
Madrid - las siete Siervas de María formulan sus Votos
con un nuevo nombre escogido por ellas: Manuela Torres
Acosta será en adelante: Hermana Mª SOLEDAD.
LAS
SIERVAS DE MARÍA, MINISTRAS DE LOS
ENFERMOS
se conducirán como verdaderas religiosas, tratando con
el mayor cariño al enfermo y sufriendo con paciencia,
sin perder de vista que es a Dios a quien sirven y
honran en la persona de aquél.
Todo comenzó con mucho entusiasmo, generosidad y
alegría, sin embargo la obra de Dios está marcada por la
CRUZ y esta no tardó en aparecer en forma de pobreza,
incomprensiones, cansancios, hasta tal punto que la
Hermana Soledad se quedará sola. Incluso D. Miguel parte
para África, algunas de las compañeras- dos - han muerto
y otras se han ido agobiadas por las dificultades. Solo
Mª Soledad
permanece firme hasta el final haciendo frente a todo
tipo de dificultades e incluso pasará la prueba
de la amenaza de Supresión del
Instituto, algo tan amado para ella. Solo el temple
espiritual, la reciedumbre de las virtudes, el tesón en
la oración, el amor a Dios y a los enfermos y
la ayuda de dos grandes
directores ( P. Gabino y P. Ángel. Ambos Agustinos),
fueron capaces de mantener a flote la "Barquilla" a
punto de hundirse y permitir que la obra de Dios fuese
reconocida y recibiera la Aprobación Pontificia con:
El DECRETO DE ALABANZA, en la persona de SS. Pío
IX , en Agosto de 1867.
La APROBACIÓN PONTIFICIA DEL INSTITUTO,
llegaría en 1876.
El Instituto
de las Siervas de María, Ministras de los Enfermos,
se identifica con la persona de Madre
Soledad. Hoy después de más de 157 años, la
persona y la obra de Sta. Mª Soledad, sigue viva y
floreciente en cada una de su Hijas, encarnando con su
vivir el lema que Ella asumió para el Instituto:
"Estuve enfermo y me visitasteis"... Lo que hicisteis a
uno de estos mis hermanos a Mí me lo hicisteis" (Mt.
25,26)
El amor a Dios y al que sufre, la Sierva de María,
trata de vivirlo cuidando a todo aquel que tiene como
"Título"
el dolor, la enfermedad o la soledad, con una
ASISTENCIA:
ESMERADA: Que es entrega, servicio alegre,
disponibilidad sin condiciones, sufrir con el que sufre.
Y, ante todo, valorando al enfermo por lo que “ES” y no
por lo que "vale o produce", reconociéndole como persona
amada de Dios que se merece respeto y humanidad.
GRATUITA: Siguiendo la consigna
Evangélica "Gratis lo recibisteis, dadlo gratis".
Nuestro lema es de servicio a los enfermos, sin pedir
nada a cambio, intentando mostrar así la gratuidad del
Amor de Dios.
PREFERENTE A DOMICILIO: En el "hogar de sus
amores", junto a los suyos, allí donde se siente amado,
querido, valorado, donde se siente “él mismo”.
No se excluye la asistencia
al enfermo allí donde se
encuentre: En clínicas, hospitales , dispensarios…
en asistencia nocturna y diurna.

Actualmente
está extendido por los continentes de Europa,
América, África y Asia.
EUROPA:
España, Portugal, Francia, Italia y Reino Unido.
AMÉRICA:
Estados Unidos, México, Ecuador, Colombia, Panamá, República Dominicana,
Haití, Puerto Rico, Cuba, Argentina, Perú, Bolivia, Brasil y
Uruguay .
ÁFRICA:
Camerún: Widikum, Bamenda
y
Batseng´la
ASIA:
Filipinas: Lagonoy , Quezon City y Bacolod City,Negro Occidental
Rendimos nuestra gratitud al Señor que
sigue llamando jóvenes generosas que hacen posible que el "grano de mostaza"
siga dando nuevas ramas, que hacen posible abrir nuevas casas en los
continentes: Asia, África y América.
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